Francisca Pageo | Joven, mujer y loca

La locura siempre camina por el filo de la creación artística, como una compañera de vieja que describe el éxtasis y también el tormento del creador. Una visión que el cine o la literatura, la ficción en definitiva, han definido como un valor apasionado, casi romántico, del temperamento creativo. Una visión que la historia, en cambio, ha amparado bajo el nacimiento de la clínica y, sobre todo, de la medicalización, tal y como explicó Michel Foucault en sus seminales trabajos sobre la locura. Un conflicto, por otro lado, que alimenta la discusión sobre su naturaleza, pues, más que una frontera para encontrar la cordura, la locura puede ser una construcción cultural. Una palabra para definir la alteración de la libertad.

Annie Costello nos planteó, al hilo de las reflexiones sobre escritura y creación, un artículo a propósito de una serie de escritoras y su íntima relación con diferentes trastornos, su impacto literario y su repercusión social. De esa propuesta surge Joven, mujer y loca, cuatro biografías sobre Sylvia Plath, Susanna Kaysen, Janet Frame y Elizabeth Wurtzel, hijas de épocas diferentes que vertieron en sus palabras gestos de rebeldía y de desesperación. Una invitación, también, a penetrar en aquellas épocas y observar hasta qué punto la locura se alimentó de ellas. Retratos de lo que supone madurar y renunciar siendo mujer, hasta lograr ser remendadas y aprobadas por el mundo.

 

leer en détour

Número seis
Las penúltimas cosas
Collages: Francisca Pageo

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