Una historia de la luz, de Jan Němec (Errata Naturae) Traducción de Elena Buixaderas | por Francisca Pageo

Jan Němec | Una historia de la luz

>Las obsesiones no solo habitan en nosotros; también crecen, ahuyentan lo que no nos interesa y se entrecruzan con otras cuando toman forma. De este modo, hablar de la luz es como atravesar una ventana y ser solapado por el aire, con los pájaros y sus cantos y con los sonidos que atraviesan el espacio. Hablamos de la luz y hablamos de este modo por que «Una historia de la luz» es la historia de un fotógrafo que atraviesa años, que atraviesa personas y miradas con sus ojos y su estar buscándola. Así, Jan Němec nos presenta a Frantisek Drtikol, uno de los fotógrafos checos más influyentes de las vanguardias. Němec nos relata su vida, novela y solemnemente escrita en segunda persona con una pasión desmesurada y condenablemente poética y agradable.

Tres cosas maravillosas podemos encontrar en esta biografía: la luz, el arte y la belleza. Ideas y obsesiones que un artista lleva (y habría de llevar) consigo; sobre las que Drtikol se pregunta y se responde. Constantemente. También son tres las cosas que podemos apreciar en la novela: el amor universal, la espiritualidad y la contemplación. Como si un artista romántico fuera, Drtikol cuenta su vida desde su infancia en el pueblo hasta su vida más adulta en Praga, describiendo con ternura lo que vive, lo que siente y lo que piensa. Para él las emociones lo ocupan todo y sus pensamientos se ven apartados de una lógica que no logra encontrar en el mundo que le rodea. Es inevitable pensar en lo maravilloso y verosímil que la inspiración nos trae a nuestra vida. Decía Goethe que la cima del conocimiento es convertirse mentalmente en lo que uno tiene delante y Drtikol lo hacía realmente bien. Me es imposible pensar en este libro sin traer a colación una frase que extraigo de él:«La luz es omnipresente pero a la vez tímida, uno se percata cuando roza algo. Porque lo que roza la luz está marcado al momento, como si lo hubiera señalado el dedo de Dios.» Y es que así fue como llegó este libro a mí, así es la vida de Frantisek Drtikol y así escribe Jan Němec. Drtikol se vería influenciado en el último tramo de su vida por la espiritualidad oriental y eso marcaría profundamente su profesión. Como un pájaro con las alas doradas, haría destellos en el cielo a través de un Sol inamovible, y estos destellos se verían transformados en una luz interior y exterior proveniente de la mente tan prodigiosa y poética que el fotógrafo traía consigo.

Una historia de la luz es, así también, una historia sobre la práctica del arte y la práctica de éste en la vida. Nos nutre, nos alimenta, y como las obsesiones, nos embelesan y nos distraen de esas cosas que nunca irán con nosotros. Sin duda es un libro para conocer el arte de primera mano, para conocer a uno de los fotógrafos más intrigantes del S.XX y para nutrirnos de luz acariciadora y tenue; que nos recordará y hará ver la belleza de todo lo que nos rodea.

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