Festival Internacional de Cinema D’Autor de Barcelona 2014, por Vanessa Agudo

Festival Internacional de Cinema D’Autor de Barcelona Cuatro ediciones después, el D’A se consolida en la parrilla de festivales como una opción que recoge la mejor cosecha de películas que han recorrido otros certámenes y como una lanzadera para visibilizar ese otro cine que, desde espacios de programación alternativos, comienza a enriquecer el paisaje español. Si de esto último dio sobradas pruebas la muestra Un impulso colectivo, la selección de películas contó con los nuevos trabajos de cineastas como Garrel, Gomes, Hong o creadores como Gustav Deutsch; de jóvenes valores como Jeremy Saulnier y Luis López Carrasco y directores que van asentándose poco a poco entre la cinefilia, caso del canadiense Denis Côté. En suma, un repertorio de cineastas y películas, a veces atrevido y arriesgado, siempre estimulante, de cuyo resultado da cuenta la crónica que presentamos a continuación. leer en détour Número cinco Nuestro tiempo: D’Autor 2014 Imágenes: Vanessa Agudo




Americana. I Festival de Cinema Independent Nord-Americà de Barcelona, por Vanessa Agudo

Americana. Festival de Cinema Independent

El Americana no ha podido empezar con mejor pie. Celebrada a principios de febrero, esta nueva propuesta festivalera, con el apoyo de la plataforma de emprendeduría cultural de Movistar, ha sabido aprovechar el tirón comercial que arrastra el cine independiente para programar algunos de los filmes más estimulantes del último año; una cuidada selección en la que encontrar tanto las versiones más modestas del cine indie, abanderadas del mumblecore, como películas que se mueven con soltura entre géneros con el reclamo de rostros conocidos de Hollywood. Tres días de cine hábilmente programados durante un fin de semana que han destacado por la respuesta entusiasta del público y las numerosas aglomeraciones para asistir a la mayoría de pases. Una respuesta que confirma la necesidad y el interés por estos pequeños formatos que contribuyen a ampliar el abanico cinematográfico de la ciudad con propuestas algo más elaboradas y estimulantes. Durante las sesiones, no faltaron las presentaciones de críticos y especialistas que acompañaron el pase de las películas, así como un bonito homenaje al recientemente fallecido Philip Seymour Hoffman con la proyección de su debut como director.

A continuación, de la mano de Vanessa Agudo, podéis leer una crónica de lo más destacable que pasó por el Festival.

 

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Número cinco
Nuestro tiempo: Americana 2014
Imágenes: Vanessa Agudo




Festival Internacional de Cinema D’Autor de Barcelona 2013, por Vanessa Agudo

D'Autor

Por tercer año consecutivo, Barcelona ha acogido una nueva edición de su Festival de Cinema D’Autor. Una edición, esta, que ha vuelto a convertirse en termómetro de aquellas tendencias, cineastas y estilos que durante el año han recorrido los diferentes festivales mientras alumbraban nuevos caminos para el audiovisual. Así, cineastas como Jazmín López y Matías Piñeiro, Xurxo Chirro y Jonás Trueba, JP Rodrigues, Joachim Lafosse, nuevos y viejos conocidos del cine, han presentado una serie de filmes en los que detectar desde la pasión juvenil por filmar hasta el lento asentamiento de un estilo y una identidad propia. Ejemplos, todos ellos, que han reforzado la presencia en el D’A de la cinematografía rumana, y del realizador Christian Mungiu, como homenajeada de la edición.

Como en sus anteriores ediciones, Vanessa Agudo se ha encargado de glosar los detalles de este último D’A, sus constantes, aciertos, líneas de fuga y caminos en falso, a través de una selección de películas que han nutrido la programación del Festival. Un repaso exhaustivo a lo que ha dado de sí el cine de autor cosecha 2012-13, entre la juventud, la actualidad, la mirada al pasado (con y sin ira) y las preguntas sobre un futuro, más que posible, cercano.

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Número cuatro
Nuestro tiempo
Ilustraciones: Vanessa Agudo




Entrevista con Bertrand Bonello, por Vanessa Agudo

El inminente estreno de Casa de tolerancia marca, tras dieciséis años de carrera, el debut del cineasta francés Bertrand Bonello en las pantallas españolas. Tuvimos ocasión de mantener una entrevista con él en la que, además de profundizar en algunos de los temas de su película, tratamos la relación de su cine con cuestiones como el horror o la pornografía. En definitiva, una carta de presentación para acercar las inquietudes de Bertrand Bonello al público español.

 

El tiempo en L’Apollonide

L'ApollonideNo fue algo creado a partir del montaje, sino que lo trabajamos desde el mismo guion. Pienso que esa tensión narrativa tan precisa a propósito del tiempo está relacionada con el hecho de que la película no tenga lugar sobre un espacio concreto, dado que se desarrolla en pequeñas estancias. Puesto que no se podía jugar con el espacio, quisimos jugar con el tiempo; mostrar cómo, poco a poco, se perdía la noción del tiempo en la película y de qué manera afectaba eso al espacio. Al estar encerradas, las protagonistas no tienen una relación con la realidad, por lo que el espacio, a través de esa pérdida de la noción del tiempo, deviene así un poco más atemporal y soñado.

 

Las referencias

L'ApollonideHay, sobre todo, una investigación histórica. Durante la preparación del filme llevamos a cabo un largo trabajo periodístico. Entre las referencias nos interesamos por todas aquellas cosas que representaban a la mujer o a grupos de mujeres, como, por ejemplo, algunos cuadros del XIX y fotografías en blanco y negro. Luego, también, tomamos referencias del cabaré alemán -no tanto del francés- del XIX. Pero, fundamentalmente, se trató de una búsqueda periodística.

 

La escena campestre

En realidad, se trataba de una rutina bastante común. Una vez al mes las llevaban de paseo al campo, ya que era bueno para sus pulmones, entre otras cosas. Me aseguré de que esa escena tuviese lugar en mitad del filme para, una vez regresasen al burdel, reforzar la idea de que vivían encerradas. Por eso quise que la escena mostrase a unas chicas jóvenes comportándose con naturalidad antes de volver a convertirse en prostitutas.

 

La mujer que ríe / las lágrimas de semen

L'ApollonideQuizá viene a señalar que en la belleza del monstruo está la belleza de la diferencia. Ese es su atractivo.

Para mí, se trata de una escena -cuando comienza a llorar- tan onírica como real. Para una prostituta llorar esperma quiere decir que está llena de él y llora. Durante ese instante, todas sus vicisitudes y traumas acaban recomponiéndose para permitirle al fin llorar y, así, poder cerrar una parte de la película.

 

La última escena

Me interesaba mostrar que, sí, el mundo puede cambiar pero el destino de esta mujer continuará siendo el mismo. De este modo, pasa del siglo XIX al XX pero el cine nos permite que lo haga conservando el mismo cuerpo y el mismo rostro. Realmente es una manera cinematográfica de hablar del destino de esa mujer y, a partir de ella, hablar también de otras mujeres.

 

La elección de directores para interpretar a los dueños de la casa de tolerancia

En un principio sucedió por azar. Contacté con gente conocida porque realmente no había personajes, sino que se trataba más de presencias. Poco a poco, a medida que dirigía, me di cuenta de que me gustaban mucho, quizá porque contaban algo sobre aquel que observa y aquel que es observado -la prostituta, la actriz; contaban algo sobre la mirada. El papel de Noémie Lvovsky, la madame de la casa, ocupa el lugar de directora. L'ApollonideAdemás, hay algo sobre la representación y el backstage que también quería mostrar.

 

Las películas sobre prostitutas y su relación con L’Apollonide

 Creo que tengo más referentes sobre este tema en el cine asiático que en el europeo. Si tuviese que señalar algún ejemplo concreto, diría La calle de la vergüenza, de Mizoguchi, y Las flores de Shanghái, de Hou Hsiao-hsien. Sin embargo, no son una influencia directa, porque me interesaba más la visión del prostíbulo que la de la prostitución, es decir, la institución y cómo funciona el interior de esa institución.

 

El horror

El horror y el cine de horror han sido parte de mi vida, así como también de mi vida como cinéfilo. La representación del horror en términos visuales no es un aspecto con el que busquemos contrariar, sino que son imágenes que percibimos igual que podemos contemplar cuadros renacentistas que pueden ser verdaderamente horribles. Como sucede con la tragedia griega, decir y mostrar estos aspectos puede resultar positivo y permite también ser emotivo, lo que es muy apropiado para el entretenimiento.

 

La pornografía
L'Apollonide
No creo tener ninguna relación con la pornografía. En su momento, hice una película que hablaba de la vida de un pornógrafo, pero que no tenía escenas así. Lo que buscaba era hablar de una marginalidad, de la especificidad de este tipo de cine en relación a una persona. La pornografía ha existido en el cine desde el principio de los tiempos, juega su papel, pero no hago una reflexión sobre ella.

 

La recepción del público

No sé si debería ser yo quien respondiese a eso. Quizá la gente está interesada en este momento por este tipo de cine. Tal vez sea más accesible que mis otras películas, ya que hay algo como más francés pero a la vez más internacional.

 

Próximo proyecto

Actualmente estoy trabajando en un biopic sobre Yves Saint-Laurent.

 
 

Traducción: Vanessa Agudo, Óscar Brox, Ferdinand Jacquemort, Paula Pérez
Agradecimientos: Eva Herrero (MadAvenue), Intermedio

 




Sobre un determinado cine de autor, por Vanessa Agudo

número tres | nuestro tiempo: festival internacional de cine d’autor de barcelona | ilustraciones: ferdinand jacquemort

Bullhead | Michaël R. Roskam

Los jóvenes valores y los cineastas consagrados comparten, dentro de la programación del D’A, un atractivo en común: tanto unos como otros nos advierten sobre las constantes, el sentido, los rasgos y las direcciones que, desde las coordenadas del cine de autor, se trabajan en la actualidad. Manierismo, diarios filmados, brutalidad visual, narración fragmentada son algunos de los recursos con los que juegan los filmes seleccionados; recursos que, en buena medida, parecen lanzar la siguiente pregunta: ¿debe una película reunir una serie de requisitos para ser considerada como de autor? En Sobre un determinado cine de autor, Vanessa Agudo lleva a cabo un repaso a algunos de los filmes del D’A con la intención de diseccionar algunas de sus características, a veces relacionadas con una línea fuerte dentro del panorama cinematográfico (la exaltación de un viejo nuevo cliché), para definir, dentro de los contornos del festival, en qué consiste eso que llamamos de autor y cómo lo presentan algunas de sus películas.

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Festival Internacional de Cinema D’Autor de Barcelona 2012, por Vanessa Agudo

número tres | nuestro tiempo: festival internacional de cine d’autor de barcelona | ilustraciones: vanessa agudo, ferdinand jacquemort

L'Apollonide | Bertrand Bonello

Durante los últimos meses, los nombres de Bertrand Bonello, Carlos Vermut o Albert Serra han estado en boca de la crítica cinematográfica, por su definitiva eclosión en el panorama o por su irrupción en el primer plano de la cinefilia. Junto a ellos, Werner Herzog, Terence Davies o Claire Denis trazan el mapa de una creatividad artística que no agota sus ramificaciones ni sus discursos, ampliando en cada nueva obra sus imaginarios respectivos. Para un festival como el D’A, cuya virtud, entre otras, consiste en aglutinar las películas más interesantes que ha dejado la cosecha anual de festivales, la programación de este año supone muchas posibilidades: discutir las personalidades cinematográficas de Serra y Vermut, su relación con el cine español y catalán, la nueva autoría y sus conflictos; observar la herencia estética que, sobre cierto cine coreano, pueda estar sembrando la obra de Hong Sang-soo; volver a Bonello, a la casa cerrada, a la mujer que ríe, al cambio de siglo y su reflejo sobre nuestra contemporaneidad; penetrar en la geografía de Claire Denis y en la densidad emocional de Terence Davies; acompañar a Herzog en sus recorridos documentales sobre aquellos territorios que nunca nos dejan indiferentes y viajar en la road movie familiar de Jonathan Caouette. Estos y otros cineastas protagonizan el repaso a lo más interesante de la segunda edición del D’A que ha preparado Vanessa Agudo. 

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Sucker Punch. La rebelión de la subcultura, por Jordi Revert

número tres | kinetic art. nuevos lenguajes, nuevos espacios | ilustraciones: vanessa agudo

Sucker Punch | Zack Snyder

En su conocida obra La interpretación de los sueños, Sigmund Freud aseguraba que una de las grandes humillaciones para el hombre fue descubrir que era incapaz de controlar sus sueños. El padre del psicoanálisis descubrió que, durante los sueños, las emociones enterradas bajo la superficie subconsciente salían a la superficie consciente, expresando de manera codificada los deseos, temores y recuerdos que guardamos. Desde su nacimiento, el cine ha perseguido capturar las formas de esas imágenes subconscientes para exponerlas ante nuestros ojos. Desde Méliès a Gondry, pasando por Lynch, esa búsqueda ha encontrado las más embelesadoras fantasías y también ha despertado terribles pesadillas.

Sucker Punch, hasta la fecha la última película del norteamericano Zack Snyder, está conducida por un recorrido subconsciente en el que el director busca modelar la forma de los sueños, mientras persigue febrilmente el sueño de la forma que atraviesa su filmografía en películas como 300 o Watchmen. Aquí, ese viaje onírico es posible gracias a un ejercicio libérrimo en el que el cineasta se propone emborronar el nivel consciente y, con él, los límites habituales de la representación cinematográfica. Para ello, Snyder no duda en recurrir a aquello que en una ocasión el crítico Armond White bautizó como Kinetic Art, en el que el lenguaje se pone al servicio de la imagen y la dinámica de la acción que transcurre en ella; una imagen por fin liberada de los imperativos narrativos, ahora sí exenta de los encadenamientos lógicos y dispuesta a dar forma, mediante un proceso cuasi anárquico, a aquella materia de los sueños a la que cantaban los Eurythmics. Esta puede estar hecha de ejércitos steampunk y máquinas de guerra, cielos surcados por dragones y trenes explosivos que viajan hacia metrópolis del futuro. Porque, en Sucker Punch, esa materia bebe de los videojuegos, del videoclip, del cómic y de todo aquello que ha alimentado la imaginación de generaciones de espectadores. En Sucker Punch, los sueños se traducen en forma de denostados placeres epidérmicos, géneros y formatos que un día fueron relegados a la categoría de subcultura, pero que aquí se rebelan, como se rebela Babydoll, para escapar al fin de una realidad que pone fronteras a nuestros sentidos.

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Why did I laugh tonight?, por Vanessa Agudo y Kansas Sire

número dos | pa(i)sajes: la comedia humana | imágenes: vanessa agudo, kansas sire

Why did I laugh tonight?

En una reciente entrevista, James L. Brooks explicaba que el contenido emocional de sus obras hay que buscarlo en una relación íntima entre la película y el espectador: hasta qué punto nos muestra la primera que no estamos solos, que se preocupa por las mismas cosas que nosotros. Y es que, a pesar de que hoy es el poshumor el que dirige con mano firme el timón de la comedia, en Détour queríamos echar un vistazo a la comedia humana y, en especial, a su manera de imbricar las implicaciones sociales con sus diversas estrategias para provocar la risa. Volver, indagar en las formas de la comedia, rastrear las imágenes que arrancan desde las silent movies es nuestra manera de reflejar una serie de valores, discursos y motivos que se repetirán, transformarán o perderán, pero que nos ayudan a revelar el valor de la risa y su conjugación con la sociedad: su forma de expresar que no estamos solos y que, como señalaba Brooks, se preocupan por las mismas cosas que nosotros.

En Why did I laugh tonight? Vanessa Agudo y Kansas Sire proponen un ensayo en imágenes y citas para atravesar las diferentes edades y los múltiples estados de la comedia. Porque, como dicen en Los viajes de Sullivan, «La risa es poca cosa, pero es mejor que nada en este mundo de locos».

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Festival Internacional de Cinema D’Autor de Barcelona, por Vanessa Agudo

número dos | nuestro tiempo: festival de cinema d’autor de barcelona | imágenes: ferdinand jacquemort, vanessa agudo

El extraño caso de Angélica | Manoel de Oliveira

A pesar de la importancia que tiene Internet en nuestra educación cinéfila, conviene no desdeñar la actividad de divulgación cinematográfica que llevan a cabo los festivales de cine, sobre todo, cuando alguno de ellos acaba extinguiéndose, como le sucedió el año pasado al BAFF. Porque, a diferencia de Internet -esa clase de diferencia que no está reñida con la otra opción-, un festival constituye un punto de encuentro (de tendencias cinematográficas, especialistas, amigos y, en fin, del placer de ver cine y poder reflexionar sobre lo que se ha visto).

El recién nacido D’A. Festival de Cinema D’Autor de Barcelona llega para ocupar el hueco dejado por el BAFF y el Cineambigú, aunando en su programación las joyas del último cine asiático y las últimas derivas, europeas y americanas, del cine de autor. En breve, un espacio en el que disfrutar del último Sono Sion y descubrir al mejor Aaron Katz, mientras continuamos el camino emprendido por el nuevo cine rumano de Cristi Puiu o envidiamos la cercanía con la que Hong Sang-soo retrata a sus personajes.

La ocasión lo merecía y, además de la entrevista que mantuvimos con Mia Hansen-Løve, os dejamos con la amplia crónica, escrita por Vanessa Agudo, de lo que dio de sí el festival.

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Encuentro con Mia Hansen-Løve, por Vanessa Agudo y Óscar Brox

número dos | nuestro tiempo: festival de cinema d’autor de barcelona | imágenes: vanessa agudo

Le père de mes enfants | Mia Hansen-Løve

Entre la programación escogida para la primera edición del D’A. Festival de Cinema D’Autor de Barcelona destacó Le père de mes enfants, la segunda película de Mia Hansen-Løve (París, 1981), premio especial del Jurado de Un certain regard en Cannes 2009. Con motivo de la proyección de su película, Hansen-Løve acudió a Barcelona a presentarla y nos concedió unos minutos para conversar alrededor de los motivos de su cine, sus inicios en el mundo de la interpretación o su paso por la crítica.

A la espera de Un amour de jeunesse (2011), el díptico formado por Tout est pardonné (2007) y  Le père de mes enfants dibuja el trayecto hacia la madurez de una adolescencia trufada de contradicciones, de belleza y melancolía, de ausencia y emancipación, en la que tanto Víctor como Gregoire, los dos padres ausentes de su cine, representan ese punto y seguido hacia un estadio de nuevas experiencias. Mientras que Víctor le permite esbozar un estudio sobre la melancolía -concepto que recorre, una y otra vez, su forma de definir al personaje-, Gregoire es el otro lado del espejo, una figura enérgica que traslada toda esa perseverancia hacia el vínculo que se establece entre vida y cine. Y, sin embargo, ambos, de una u otra manera, desaparecen dramáticamente, invitándonos a rellenar ese hueco que siempre deja un final, a continuar la ficción desde el mismo punto en que se detuvo. Porque, tal vez, lo más importante del final de la adolescencia sea entender que los cambios que se suceden y que en ocasiones no entendemos nos exhortan a continuar, aunque no sepamos bien adónde nos dirigimos.

A continuación, os dejamos con una ronda de preguntas organizadas en torno a sus dos películas, la figura del padre -y su manera de ponerlo en escena-, el papel de la familia ante el duelo y la relación que mantiene su cine con el de Olivier Assayas.

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La ciudad de las mujeres, por Vanessa Agudo

número uno | pa(i)sajes | selección de imágenes: vanessa agudo

La ciudad de las mujeres | Federico Fellini

Nuevo día, nuevo Pa(i)sajes. En La ciudad de las mujeres, Vanessa Agudo realiza una secuencia de imágenes que juega con la idea de montaje y rememora las ensoñaciones femeninas vistas por Fellini.