Amy decidió huir y dejarlo todo perfectamente descuidado antes de su huida. Y tras ello tomó otro cuerpo -una estancia secreta sólo para ella- desde la que recobrar el impulso perdido.

Siento que para describir Perdida (David Fincher, 2014) debo quebrar la película desde dentro, por su mitad… ¿no es esa la condición que desde hace tiempo David Fincher impone? La de romper su película para que se relance a sí misma en varios momentos, buscando nuevas líneas de fuga. A partir de ese recurso las historias del cineasta pueden ser vistas como una cadena que recorre, inflexiblemente, el cuerpo puesto en pantalla, hasta oxidarlo o magullarlo.

leer en détour

 

Número ocho
Nuestro tiempo
Ilustraciones: Francisca Pageo

[…]

Si no quieres perderte nada, puedes suscribirte a nuestra lista de correo. Es semanal y en ella recordaremos todo lo publicado durante los últimos días.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.