número dos | pa(i)sajes: el sueño de una forma | imágenes: francisca pageo

Radio dynamics | Oskar Fischinger

En el principio fue un tema del último disco de Matmos. Al destripar, como si fuese una clase de biología musical, sus entrañas surgió, de entre las fuentes sonoras escogidas, el sample de un cortometraje firmado por el animador canadiense (nacido en Escocia) Norman McLaren. Acceder al corto, titulado Dots y filmado en 1940, transformó en viejo todo lo que en 2008 podía sonar avanzado. Casi siete décadas después, ahí estaba, en bruto y como si ni lo pretendiese, una pequeña explicación de lo que significa avanzar, modelar, moldear, jugar con el cine, la banda sonora y las posibilidades que alimenta su relación dialéctica.

En 1962 se publicaron, de manera póstuma, una serie de conferencias del filósofo del lenguaje John L. Austin, centradas en los actos de habla (¿Cuál o cuáles pueden ser los fines de una determinada emisión?) y en la investigación a propósito de los tipos de enunciados que pueden existir. Su título era Cómo hacer cosas con palabras. En Animación: Abstracción, David Flórez nos relata cómo y por qué se hizo cine con las manos, con las rayas y el polvo, con el negativo del film o con cualquier elemento puesto al servicio de la idea. Y cómo, en el interior de esa nebulosa vagamente enunciada llamada abstracción, hay tal cantidad de expresiones, de alegría y éxtasis creativo, que intentar glosarlas en un artículo no puede sino invitar a todo el que se acerque a descubrirlas con sus propios ojos. Porque acabarán siendo indispensables.

leer en détour

3 thoughts on “ Animación: Abstracción, por David Flórez ”

  1. Como decía unas frases antes de la «mítica» que se ha comentado arriba, el estudio de la animación es ir de sorpresa en sorpresa. Hoy mismo me acabo de topar con un corto abstracto de Piotr Kamler, Hiver, donde compone visualmente sobre la música de Vivaldi. Esto me me ha hecho recordar que Svankmajer dirigió al comienzo de su cabeza un magnífico corto abstrato con música de Bach, utilizando desconchados en la pared, y de rebote me he dado cuenta que en mi artículo he olvidado lo que podríamos llamar la «conexión soviética» de la abstracción, por la que transitaron muchos de los animadores de los países del este antes de desembocar en el surrealismo.

  2. Maravilloso artículo, de esos que le hacen a uno reflexionar acerca de lo mucho que le queda por conocer, y de la cantidad de mundos creativos que esperan a un golpe de click. ¡Enhorabuena!

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