Sobre hielo, de Peter Kurzeck (Jus) Traducción de Carlos Fortea | por Francisca Pageo

Peter Kurzeck | Sobre hielo

Pienso en la poesía y en cómo ésta, cuando la sentimos, traspasa toda nuestra piel. Pienso en cómo de necesaria se vuelve una vez que la sientes dentro (y no sólo, sino también alrededor), pues crea raíces y raíces que es necesario regar leyendo o creando o escribiendo. Ellas, las raíces, hacen brotar plantas y flores y palabras e ideas; y nos trastocan y agrandan lo que sentimos. Con Sobre hielo de Peter Kurzeck nos ocurre esto. Kurzeck escribe y se escribe, y aunque él no escribe poesía, podemos encontrar en su prosa un hálito de lo que la poesía hace florecer en nosotros.

Primera novela sobre el ciclo autobiográfico de Peter Kurzeck, Sobre hielo es un libro de frases cortas, de frases concisas y evocadoras. En él el autor nos habla de la memoria del pasado, del presente, del futuro. Kurzeck utiliza el tiempo hasta retorcerlo y hasta hacer de él un agujero de gusano en el que todo lo que le sucede ya sucedió, en el que lo que pasará está pasando ya. Todo lo que hemos hecho, lo que hacemos y lo que está por venir, aquí es memoria. Una memoria sobre el amor, sobre la cotidianeidad, sobre la belleza y sobre la bondad que podemos encontrar en nosotros mismos y en los demás. En este libro hace muchos años que es invierno, siempre lo es. Kurzeck usa el lenguaje haciendo urdimbres. Coge hilos de su vida, de lo que ocurre alrededor, de lo que sucede dentro y ocurre en Frankfurt a principios de los años ochenta. El autor cambia de sitio el lenguaje y lo hace maravillosamente bien, casi podemos ver como estos hilos se van entrecruzando creando un tejido, una manta maravillosa sobre la que cobijarse en esos inviernos gélidos y pesados. Es la Alemania profunda, la Alemania que a principios de los ochenta se nos presenta fría y dura. El protagonista habla de su hija, habla de lo que la familia para él es, habla de lo inevitable y lo inefable. Es, además, ineludible ponerse en su lugar. ¿Cómo ponernos en nuestra piel misma tras leer este libro? Nos traspasa y empatizamos tanto con el protagonista…

Kurzeck nos trae sus vivencias de manera poética y arrebatadora, y aunque hace muchos años que es invierno, aunque el frío se meta por nuestros poros, por nuestra piel, y llegue a nuestro corazón; confesamos que es así como debe ser. La poética de la vida, de la experiencia, de la simplicidad y su grandeza. Algo tenemos claro y es que leyendo a Kurzeck también querremos escribir nuestra historia. La poesía que crece y crece dentro de nosotros al leer. La poesía de la nieve, del hielo, de la lluvia. La poesía de un autor que nos trae al presente una historia, como otras muchas, de sinceridad con lo que nos rodea y sus inevitables sentimientos.

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