La acompañante, de Nina Berbérova (Contraseña) Traducido por Marta Rebón | por Francisca Pageo

Nina Berbérova | La acompañante

Pese a que para un selecto grupo de personas Nina Berbérova sea una de las más grandes autoras rusas del S.XX, pocos la conocíamos. Afortunadamente, Editorial Contraseña se ha animado a traernos, de la mano de la gran traductora Marta Rebón y con un estupendo epílogo suyo y de Ferrán Mateo, la novela La acompañante.

La acompañante es la historia de Sonia, una hija ilegítima, pianista, que se irá por los caminos del espectáculo junto a María Trávina, una diva que cantará como los ángeles y que dejará en sombra a la primera. La historia, que será más contada por Sonia que por María, transcurrirá en San Petersburgo, Moscú y París. Lugares en los que la cultura parece que lo es todo. Lugares en los que uno puede desarrollarse y dar de sí todo lo que tiene para dar; pero para Sonia no será así. Para Sonia todo irá a peor, pues cada vez estará más relegada y será la sombra de María, a la que admira pero también envidia, a la que sigue allá donde va pero a la que también intenta no emular. Sonia querrá ser una luz propia en su camino, pero su apariencia no irá al gusto de los cánones de la época, no tendrá ningún carisma frente a las personas y será enormemente críptica consigo misma y con los demás. Pasarán los días por la historia de Sonia y María hasta que un revólver hará que suceda algo que cambie las cosas para siempre.

Como dicen Rebón y Mateo en el epílogo, La acompañante es una historia del yo. Hay todo un recorrido por el mundo que Sonia describe de sí misma que nos hará sentir la novela como un diario, como un lugar en el que confesarse, al que acudir frente a todo, al que ir a apoderarse de las situaciones y los hechos. Berbérova conoce muy bien a sus personajes y es como si no sólo los hubiera dotado de una profunda psicología, sino que también conoce muy bien cómo deben de comportarse ante las circunstancias y los hechos, y también consigo mismos. Berbérova hace que nos sintamos más parte de Sonia que de María Trávina; de algún modo hace que nos acerquemos más a ella pese a ser María la carismática, la diva, la “popular”. Para nosotros es todo lo contrario, Sonia se nos hace más carismática que María y, además, es la que hace que la novela sea todo un paisaje y recorrido hacia el self; el sí-mismo. La acompañante es la búsqueda de Sonia a la realización de ésto último. Pero es un camino que no es recorrido por la luz, como se nos podría presentar, sino por las sombras de Sonia, por sus aspectos más negativos y más intrínsecos a lo que moralmente no deberíamos hacer.

Aunque la historia de La acompañante surja de los deseos más innobles de los personajes, lo que aprenderemos de ella será todo lo contrario. Además, es una historia y narrativa elegante, que nos hace ponernos muy fácilmente en aquella época en la que pareciera que la cultura de la alta y media burguesía es como si lo ocupara todo. Acompañándonos de la supuesta acompañante y su diva, haremos mecer a nuestra mente con pensamientos sobre cómo debemos y no debemos ser. Así, Nina Berbérova se transforma en una gran filósofa de la narrativa como todos los grandes autores rusos que ya conocemos. Habiéndolos leído. O no.