Cárcel, de Emmy Hennings (El Paseo) Traducido por Fernando González Viñas| por Francisca Pageo

Emmy Hennings | Cárcel

Gracias a El Paseo Editorial llega a España algo que los amantes del dadaísmo necesitábamos en cierto modo: Cárcel de Emmy Hennings, el cual incluye su novela autobiográfica y el poemario Estrofas del éter. Para quien no conozca a la autora fue la principal precursora de lo que conocemos como dadaísmo y ello se puede ver, si queremos saber más, en la novela ilustrada que la misma editorial sacó no hace mucho, El ángel Dadá, la cual trata sobre su vida y su comienzo y final en el dadaísmo. De hecho, Emmy Hennings sería también esposa y amante de Hugo Ball, el autor y poeta alemán que iría de su mano al comienzo de esa nueva vanguardia.

Como ya hemos dicho, en este libro se recoge la narrativa autobiográfica de todo aquello que la autora pasó en la cárcel. Primero de forma preventiva y luego por condena, Emmy Hennings nos relata sus hechos y penurias en prisión, pero no lo hace con malas sensaciones, sino amable y detenidamente. Dentro de la cárcel, a pesar de lo paradójico, se le abrirían muchas puertas: la de la amistad, la del conocimiento hacia sí misma, la de la denuncia a la libertad que hay fuera y ella no posee. Pareciera que el paso por la cárcel de Emmy ya estaba destinado a ser, pues ella lo toma como un aprendizaje de la vida, saca de ello lo bello y lo infraordinario de las cosas. Pese a ser una cabaretera, Emmy es más artista de lo que ella cree, pues hace de su estancia en prisión una novela capaz de envolver lo más puro, lo más intrínseco del ser humano.

Para completar y complementar los escritos, también nos hallamos con las ilustraciones de Hans Richter, otro de los artistas dadaístas que nos dejaría un legado en videoarte sin igual. De hecho, Cárcel es un libro que detalla una época llena de pasión por lo nuevo, por lo intrínseco y lo que hace que el ser humano se aventure por nuevos valores, nuevos modos de experimentar la vida o nuevas sensaciones. La poesía de Hennings de hecho, es así. Evocativa y etérea. Agridulce, pero leve y extraña. Pareciera que su poesía pertenece a esos estados en los que las drogas nos podrían dejar, todo se reduce a una simple ensoñación en la que todo y nada a la vez pasa, pero en un estado tranquilo, plácido, y en el que, como ya he dicho antes, se abren puertas. Puertas a otro modo de experimentar y vivir la vida.

Cárcel es un libro sobre los valores de un nuevo mundo. Un mundo en el que, pese al robo y la prostitución, se halla lo que el ser humano siempre busca: la comunicación con otros, el aprendizaje con nosotros mismos y los demás, las vivencias que nos pueden hacer mejor o nos llevan abajo. Todo aquí tiene su razón y todo aquí nos habla de cómo una vida se encauza para obtener lo mejor de ella. Así es como saldrá Emmy de la cárcel, con esperanza y con todo un mundo por delante.

No hay duda de que Hennings poseía un mundo interior sin igual, no sólo hace falta que la leamos, sino que conozcamos su vida, el cómo trata a los demás y cómo lo toma todo para sí misma. No nos hallaremos indiferentes frente a lo que leemos aquí, pues nos haremos, irremediablemente, amigos de Emmy.