La historia universal, de Ali Smith (Nórdica). Traducción de Magdalena Palmer | por Francisca Pageo

Ali Smith | La historia universal

Ali Smith es una prolífica escritora británica de la que apenas se ha traducido su obra en España. Al parecer la editorial Nórdica se ha dado cuenta de ello y nos trae esta temporada uno de sus libros de relatos: La historia universal. 12 relatos que podrían ser compilados dentro de otro libro que llevara por título “Un año”. Y es que cada relato es un mes en el que participan numerosos personajes y numerosas vidas diversas.

Los personajes de este libro pasan de unos a otros como si Ali Smith les estuviera filmando. Es un libro que se podría convertir en una película llena de pluralidad y diversidad, en la que los roles, los hechos, las acciones y pensamientos son la clave de la mente analítica de la autora. Hay una especie de búsqueda de lo cotidiano y de lo que en el fondo nos hace ser humanos. No sólo nos encontramos con psicología y personalidades diversas, sino que también hay un símil común: la complicidad que cada actor y actriz de cada relato presenta con el relato mismo. En honor al título, estamos ante historias universales que bien podrían pasar en Inglaterra como en España o Alemania. Aquí lo importante son las personas: sus inquietudes, sus actos, sus pensamientos, sus emociones. ¿Podemos enamorarnos de un árbol? Un personaje de este libro lo hace, con todas sus consecuencias. Son relatos elocuentes, agudos y sencillos, que nos hablan de la vida y las aventuras diarias de personas como tú o como yo. Aquí la ficción podría ser perfectamente lo que le sucede a nuestros vecinos o a la gente con la que nos cruzamos por la calle.

Quizá lo grande de la narrativa de Ali Smith sea eso, hacer de lo cotidiano historias únicas y que, a su manera, son capaces de concebir no sólo lecciones de vida, sino también de transformar a las personas en meros árboles y no sólo frutos de la historia universal. El ser humano tiene el poder de crear mundos, ya no sólo interiores con su psique, sino que también puede transformar lo que le rodea, haciéndonos partícipes en la vida de otros, en la vida de los objetos y en la naturaleza. Incluso la contemplación de un árbol ya es una creación dentro de este mundo, pues al mirarle estamos transformando la forma en la que vivimos las cosas y las experimentamos. El prisma que la autora nos da de la realidad no es algo que sólo podamos ver, sino algo que también podemos palpar, tocar, transformar. Al leer lo que sus personajes hacen, también nos estamos transformando a nosotros mismos. Porque leer es tomar posturas, es concebir otros mundos, es experimentar otras cosas que nosotros no hemos vivido.

Creo que leer a Ali Smith es leer el fruto de lo que la vida nos da y nos puede dar. Es ver cómo vamos evolucionando o vamos parándonos o vamos retrocediendo para luego avanzar. Da igual que este libro empiece en febrero y no en enero, el orden da lo mismo: lo importante es que con cada mes aprendamos una lección, o nos emocionemos con algo diferente o experimentemos cosas que jamás podríamos haber imaginado. Lo principal es lograr conectar con lo que la autora nos cuenta; y esto es fácil; pues no nos hace falta pensar ni imaginar más allá; Ali Smith nos da las claves para que logremos anexar las vidas de sus protagonistas con la nuestra.

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